sábado, 28 de diciembre de 2013

El sonido de sus zapatos aun resonaban en su cabeza, alejándose, lentos, vacilantes, cono si no quisiera marcharse, pero cada vez mas lejos.
No podía evitar preguntarse como  había llegado a eso, por que narices no había corrido hacia ella pidiéndole perdón... ¿Perdon? ¿Perdon por que? El no tenia que pedir perdón. Fue ella quien lo arruino todo, fue su culpa, ella quiso marcharse, ella decidió volver. Decidió volver... Y de hecho, volvió. A por el. Porque le quería, o eso decía aunque nunca lo demostrara. Pero claro, era tan fácil decir... al final el que se quedaba solo era el, el acababa queriendo de mas. 

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